SeguBeca forma un capital garantizado para su educación profesional — y si tú llegaras a faltar o a invalidarte, el plan sigue en pie hasta cumplir la meta. Tu ausencia no cancela su futuro.
Son dudas legítimas. Vale la pena mirarlas de frente antes de firmar cualquier cosa — para eso está una buena asesoría.
Aportas desde hoy hasta que cumpla 18. Durante todo ese tiempo tu vida está protegida, y al final el capital se entrega para su educación.
SeguBeca no es solo una alcancía: es un plan de vida que asegura que el ahorro llegue completo y se use bien.
Calculamos juntos cuánto necesita según la universidad que sueñas para él y los gastos que la acompañan. Esa cifra se vuelve tu suma asegurada por ahorro.
Mientras aportas, tu vida y la de tu pareja quedan protegidas. Si faltas o te invalidas, el plan libera los pagos y la meta se completa sin ti.
A los 18 recibe todo en una exhibición, o en 48 entregas mensuales durante 4 años más rendimientos — para un ingreso constante toda su carrera.
El plan básico ya trae beneficios sin costo. Y puedes reforzarlo con coberturas adicionales según lo que tu familia necesite.
Beneficios únicos para garantizar que la meta de ahorro se cumpla.
Refuerzas la protección para invalidez, accidente y desempleo.
No es solo para papás jóvenes con altos ingresos. Es para cualquiera que asuma la educación de un menor como un legado.
No te vendo un plan de catálogo. Diseñamos juntos el que corresponde a tu familia y a tu meta.
Entiendo tu situación, cuántos hijos, qué edad tienen, qué universidad imaginas y cuánto puedes destinar sin apretar tu economía.
Calculamos la meta real: costo de la carrera, gastos adicionales y el plazo que tienes. Sin adornos, con números.
Armo tu SeguBeca a la medida: suma asegurada, moneda, coberturas y forma de entrega. Tú decides con toda la información.
Agenda una asesoría sin costo ni compromiso. En 30 minutos sabrás exactamente cuánto necesitas ahorrar y cómo proteger esa meta.